No tienes que elegir

Eén dubbelzijdige vlag: de Marokkaanse vlag op de voorkant, de Nederlandse driekleur op de achterkant

Hay una pregunta que algunas personas siguen escuchando toda su vida. En los cumpleaños, en la peluquería, a mitad de una entrevista de trabajo. «¿Pero tú de dónde eres realmente?»

La respuesta casi siempre es más complicada que la pregunta. Nacido en Madrid, criado con la comida de una abuela de Guayaquil. Un pasaporte español en el cajón, y al lado uno ecuatoriano. Un padre de Tánger, una madre de Bilbao. Dos idiomas en la mesa, a veces los dos dentro de una misma frase.

Desde fuera parece una elección. Para quien lo vive, nunca lo ha sido.

El momento en que se hace visible

La mayor parte del tiempo apenas se nota. Simplemente eres quien eres, y nadie pide explicaciones.

Hasta que llega un día en el que hay que colgar algo.

Una boda en la que una familia viene de Valencia y la otra de Izmir. El nacimiento de un hijo que aprenderá dos himnos. Una fiesta nacional que no aparece en el calendario español, pero que en tu casa empieza semanas antes. O simplemente un verano con un gran torneo, cuando de pronto hay dos camisetas colgadas en el armario.

Y entonces vuelve la pregunta, solo que ahora de forma muy práctica. ¿Qué bandera pones?

Elegir una significa dejar la otra a un lado. Colgar las dos juntas te lleva directo a discutir cuál va a la izquierda. Y no poner ninguna es quedarte corto contigo mismo en un día que merecía celebrarse.

Dos caras, ningún compromiso

Una bandera siempre ha tenido dos caras. Lo que pasa es que el reverso suele mostrar exactamente lo mismo que el anverso, en espejo, y nadie se detiene a pensarlo.

No tiene por qué ser así.

En una bandera de doble cara hay una capa de tejido opaco entre ambos lados. Eso permite imprimir un diseño completamente distinto en cada cara, sin que uno se transparente a través del otro. El león en un lado, la media luna en el otro. Una bandera vista desde la calle, otra desde el jardín. Las dos nítidas, las dos legibles, las dos del mismo tamaño.

No es un compromiso a medias. Son simplemente dos veces el cien por cien.

Para quién es esto

Hacemos estas banderas para quienes están cansados de tener que resumirse.

Para la pareja que quiere ver representadas a las dos familias en el jardín el día de su boda. Para los padres que crían a su hijo con la idea de que las dos cosas valen. Para la asociación en la que la mitad de los socios tiene una segunda tierra. Y, siendo sinceros, también para ese vecino que durante el torneo quiere dejar muy claro cómo es su caso.

En nuestra herramienta de diseño eliges qué va en cada cara. Dos banderas nacionales de nuestra biblioteca, tu propio diseño, o una combinación de ambos. Ves exactamente cómo quedará antes de encargar nada.

Al final

Una bandera no es más que un trozo de tela en un mástil. Pero también es lo primero que ve la gente al entrar en tu calle, y lo último a lo que miras antes de cerrar la puerta.

Si llevas dos historias dentro, no hay ningún motivo para mostrar solo una.


Crea tu propia bandera de doble cara

Elige una bandera nacional para cada lado desde nuestra biblioteca, sube tu propio diseño, o combina ambas cosas. Verás el resultado en pantalla al instante. Impresa en Europa, lista en 3 o 4 días laborables.

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